lunes, 25 de noviembre de 2024

Castigos para las mujeres pero no para los hombres

 


LATÍN: 

Uxor, quae post commissum adulterium deprehensa est, domi puniatur aut cum suis propinquis.

TRADUCCIÓN: 

La esposa que haya sido descubierta tras cometer adulterios debe ser castigada en casa o entre sus parientes. 

PASADO:

La misión de las mujeres era tener hijos e hijas en el marco de un matrimonio controlado y educarlos en los valores tradicionales. Los varones controlaban su sexualidad y capacidad reproductiva, para ello se aplicaban normas y leyes de gran dureza. Por ejemplo: 

-   Toda relación fuera del matrimonio, incluso si las mujeres eran solteras o viudas, se consideraba delito y podía ser castigada por el cabeza de familia o paterfamilias sin necesidad de juicio.

-   Si el marido encuentra a la mujer cometiendo adulterio puede matarla impunemente, mientras que si es la mujer la que encuentra al marido, no puede tocarlo a él ni siquiera con un dedo.

Además, sufrían innumerables limitaciones legales; No podían hacer testamento y estaban de por vida sometidas a guardia masculina en todos los negocios jurídicos que realizaban. En algunos casos no heredaban ni podían disponer de sus bienes en favor de sus hijos. Igualmente, las mujeres estaban excluidas de la vida política y tenían prohibido el acceso a los oficios viriles.

Sin embargo, a lo largo de la historia muchas encontraron resquicios para hacer valer sus intereses e incluso plantearon desafíos abiertos a la supremacía masculina.

ACTUALIDAD:

La “pedagogía” mediante la violencia ha sido aceptable hasta hace nada y el débito conyugal una obligación.

Esta marginación se mantuvo a lo largo de toda la historia de Roma, como dice en el siglo III d.C. el jurista Ulpiano: «Las mujeres están apartadas de todas las funciones civiles y públicas, y por ello no pueden ser jueces, ni tener magistratura, ni actuar como abogadas, ni intervenir en representación de alguien ni ser procuradoras».


FUENTE:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/mujeres-romanas-sumisas-o-emancipadas_16196





Mito de aeneas

 El mito de Eneas cuenta la historia de un héroe troyano que sobrevivió a la destrucción de Troya. Según la leyenda, él fue elegido por los dioses para fundar una nueva ciudad.


Después de que los griegos destruyeran Troya, Eneas huyó con su familia y un grupo de seguidores. Cargó a su padre anciano, Anquises, sobre sus hombros y tomó a su hijo Ascanio de la mano. Aunque perdió a su esposa, continuó su viaje por el mar, enfrentando tormentas y enemigos, guiado por el destino.


Finalmente llegó a Italia, donde, tras muchas dificultades, se convirtió en el antepasado de los romanos. Su historia muestra valentía, lealtad a los dioses y cómo aceptó su destino de fundar la gran civilización de Roma.






Adulterio como crimen publico

REFELXION SOBRE EL TEXTO

Para entender la creación de Lex Lulia Adulteris de Cesar Augusto en la antigua Roma se creo para  restaurar las bases morales del matrimonio evitando escándalos de mujeres ingresando de manera abrupta en los hogares patricios( los grandes propietarios de tierras y poderosos) , la ley romana se creo con el fin de proteger a las mujeres de abusos sexuales aunque  no se aplicaba aquellos donde había consentimiento de algunas partes.

Frase en latín:

"adulterium publice accusandum est: adulterium auntem est cum uxor aliena viro praeter animun el voluntatem mariti sui concubuerit"

Frase traducida: 

"El adulterio  debe ser juzgado públicamente: el adulterio cuando una mujer casada yace con otro hombre sin el consentimiento y voluntad de su marido"

Para concluir hablaremos de la opinión del pensamiento romano con la actualidad, como sociedad no hemos cambiado tanto a comparacion de la antigua roma solo que actualmente se tiene una "igualdad" de que no son las mujeres las unicas que se meten en las relaciones y que se sigue fallando en el matrimonio, los abusos sexuales todavia siguen existiendo auqnue existan aun mas leyes para proteger a las mujeres



Agusto en Mérida: "Lex lulia Adulteris"



Permiso al esposo de castigar a la esposa en casos de adulterio.

 El Lex lulia de Adulteris, fue una ley promulgada en el año 18 a. C, por el emperador Augusto de la Antigua Roma. Su propósito principal era regular la conducta moral y fortalecer los valores familiares dentro de la sociedad romana.

Sus objetivos principales eran "controlar la moralidad pública", buscaba castigar el adulterio, especialmente el cometido por mujeres casadas ;"imponer sanciones legales", convertía el adulterio en un delito público, permitiendo que los esposos (jefe de la familia) tomaran medidas contra las mujeres adulteras y sus cómplices; "fortalecer la natalidad", la ley formaba parte de una serie de reformas, que promovían matrimonios legítimos y descendencia dentro de los ciudadanos romanos.

A lo largo de los años esto ha ido cambiando, gracias a los derechos humanos y a la igualdad de género, y que la vida privada no debe estar regulada por el Estado; pero a pesar de estos avances aún existen en muchas partes del mundo, donde la leyes y normas sociales perpetúan desigualdades similares a la de la Antigua Roma.

 



viernes, 22 de noviembre de 2024

CASTIGO PARA LAS MUJERES PERO NO PARA LOS HOMBRES

 "Uxor, quae post commissum adulterium deprehensa est, domi puniatur aut cum suis propinquis." (Digesto 48.5.8)

Traducción: "La esposa que haya sido descubierta tras cometer adulterio debe ser castigada en casa o entre sus parientes."





La frase hace referencia a prácticas legales y culturales de sociedades antiguas donde la autoridad paterna permitía castigos extremos, como el asesinato, en casos relacionados con el honor familiar. Un ejemplo claro se encuentra en el derecho romano, donde la figura del paterfamilias tenía poder absoluto sobre los miembros de su familia, incluido el poder de vida y muerte (patria potestas).

En el caso del adulterio, la Lex Julia de adulteris, promulgada por el emperador Augusto, permitía al padre matar a su hija y al amante si los sorprendía en flagrante adulterio, pero esto estaba sujeto a condiciones estrictas: debía ocurrir dentro de su casa y en circunstancias muy específicas. Este castigo reflejaba la importancia del “honor” en el contexto familiar y social romano.

En otras culturas históricas, especialmente en el Mediterráneo, Medio Oriente y algunas regiones de Asia, existieron códigos de honor similares que justificaban la violencia contra las mujeres por conductas consideradas deshonrosas, como el adulterio o la pérdida de la virginidad fuera del matrimonio. Estos actos, conocidos como “crímenes de honor”, tenían un fuerte componente cultural, aunque no siempre estaban respaldados por leyes oficiales.

Hoy en día, este tipo de prácticas son ilegales en casi todos los sistemas legales modernos, que consideran estos actos como violaciones graves de los derechos humanos. Sin embargo, en algunas regiones aún persisten como tradiciones culturales, a pesar de estar en conflicto con la legislación internacional y los principios de igualdad y justicia.

REFLEXIÓN:

La frase refleja una época donde la vida de una mujer dependía del “honor” de su familia, algo que todavía sucede en ciertas partes del mundo. Aunque en muchas sociedades estas ideas han quedado atrás, aún existen casos actuales , donde se castiga a mujeres por acciones consideradas deshonrosas, como el adulterio, relaciones fuera del matrimonio o incluso la elección de su pareja.



Por ejemplo, en países como Pakistán o India, se han documentado casos donde familias asesinan a sus hijas por casarse con alguien de una casta o religión diferente. En 2022, en Jordania, se dio el caso de una joven asesinada por su padre tras descubrir que tenía una relación fuera del matrimonio. De manera similar, en algunas regiones del Medio Oriente, mujeres son atacadas por rechazar matrimonios arreglados o intentar divorciarse de sus esposos.



Incluso en sociedades más modernas, existen formas más sutiles de este control, como la violencia psicológica o el aislamiento, que también están relacionadas con ideas antiguas sobre el honor familiar. Esto demuestra que, aunque hemos avanzado, aún quedan muchas luchas pendientes para garantizar que nadie pierda su vida o libertad por tradiciones que priorizan el control sobre los derechos humanos.