LATÍN:
Uxor, quae post commissum adulterium deprehensa est, domi puniatur aut cum suis propinquis.
TRADUCCIÓN:
La esposa que haya sido descubierta tras cometer adulterios debe ser castigada en casa o entre sus parientes.
PASADO:
La misión de las mujeres era tener hijos e hijas en el marco de un matrimonio controlado y educarlos en los valores tradicionales. Los varones controlaban su sexualidad y capacidad reproductiva, para ello se aplicaban normas y leyes de gran dureza. Por ejemplo:
- Toda relación fuera del matrimonio, incluso si las mujeres eran solteras o viudas, se consideraba delito y podía ser castigada por el cabeza de familia o paterfamilias sin necesidad de juicio.
- Si el marido encuentra a la mujer cometiendo adulterio puede matarla impunemente, mientras que si es la mujer la que encuentra al marido, no puede tocarlo a él ni siquiera con un dedo.
Además, sufrían innumerables limitaciones legales; No podían hacer testamento y estaban de por vida sometidas a guardia masculina en todos los negocios jurídicos que realizaban. En algunos casos no heredaban ni podían disponer de sus bienes en favor de sus hijos. Igualmente, las mujeres estaban excluidas de la vida política y tenían prohibido el acceso a los oficios viriles.
Sin embargo, a lo largo de la historia muchas encontraron resquicios para hacer valer sus intereses e incluso plantearon desafíos abiertos a la supremacía masculina.
ACTUALIDAD:
La “pedagogía” mediante la violencia ha sido aceptable hasta hace nada y el débito conyugal una obligación.Esta marginación se mantuvo a lo largo de toda la historia de Roma, como dice en el siglo III d.C. el jurista Ulpiano: «Las mujeres están apartadas de todas las funciones civiles y públicas, y por ello no pueden ser jueces, ni tener magistratura, ni actuar como abogadas, ni intervenir en representación de alguien ni ser procuradoras».
FUENTE:
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/mujeres-romanas-sumisas-o-emancipadas_16196


